Publicado en la Revista Scout Escultismo en julio de 1949
Tomado de: http://www.scouts.org.mx/boletin/

Esto quiere decir que tú ya has hecho Buenas Acciones, pero no vives dentro del Espíritu de la Buena Acción; quiere decir que tú piensas algunas veces en los otros, sin que tu propósito sea de ayudar a los demás antes de pensar en ti.
¡Si tuvieras el hábito de pensar en los demás! Adivinarías que tu compañero de clase no saldrá esta tarde si tú no le prestas tu cuaderno de matemáticas; tendrás cuidado de distraer a tu amigo con algunas bromas si le notas triste y de mal humor; invitarás a tu casa al aspirante para hacerle repasar los conocimientos que no ha podido retener; llevarás en el bolsillo cordel y vendajes para que en alguna ocasión puedan servir a los demás.
Mira entonces alrededor de ti; observa a los que te rodean; a todos puedes prestar servicio sin que ellos mismos se den cuenta. Las Buenas Acciones no vendrán a ti si tú no las buscas. Ellas hormiguearán siempre si tienes el hábito de olvidar tus caprichos y fantasías para estar a disposición de los demás.
Y sin que tú lo notes, crecerá en ti una gran felicidad, una especie de indefinible alegría, que es el fruto del amor y la caridad. Si todos los hombres fueran así ¿crees tú que nacerían los odios, las discordias y las guerras?
"La recompensa de una buena acción es... haberla hecho" (Séneca)